(a veces envío microrrlatos a
La Ventana, puesto que todos los viernes hay una lectura de ellos a partir de una frase o palabra que elige Juan José Millás. Aquí dejo uno de los últimos, espero que os guste, aunque el final es un poco flojete).
El bolso de mi madre era un paraíso oculto con el que amenizaba las breves estancias en el ascensor cuando volvíamos de la compra. Rebuscaba y rebuscaba para que, sin que ella se diera cuenta, mientras que hablaba con la vecina de turno, poderla coger un caramelo de menta, alguna calderilla suelta o el pintalabios de color carmín que ella siempre llevaba consigo.
Ahora, ya mayor, ese mundo es parte de mí y veo en mi hijo Jorge el doble trabajo para rebuscar en mi bolso algunos caramelos, mientras que en los de su hermana busca el tabaco. El término medio ha desaparecido, ya no busca el dinero, se espavila para conseguir el producto final. Lo que cambia la juventud.
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